Queridos hermanos,
El fútbol es un deporte sencillo. Gana el equipo que más goles marca. Y queda claro que si no marca, no gana. Marcar un gol, a priori, parece algo también muy sencillo. Consiste en introducir el balón (de forma esférica), en una portería rectangular, cuyas medidas son 7,32 x 2,44 metros.
Pues, según parece, a nuestros jugadores la portería se les queda pequeña. Son incapaces de marcar un gol. Fallan lo indecible y se complican la vida en defensa haciendo pases al delantero contrario. A eso se le llama “regalar” el balón.
Y puestos a regalar, ya tuvimos bastante con el regalazo que le hicimos al Valladolid el domingo pasado. Hoy tocaba desquitarse, pero no fue así. La cosa esatá chunga. El equipo no funciona, encaja pocos goles, pero no gana partidos. De momento, estamos en la mitad de la tabla. Habrá que ver si somos capaces de salir de este bache.
Habrá que ver, asimismo, si Nakamura termina de adaptarse. Si Sahar tiene alguna oportunidad más. Si De la Peña hace de De la Peña y si Forlín se entera de lo que es defender un balón.
¡Por cierto! He tenido que regresar del monte precipitadamente por el frío y por el viento. ¡Impresionante!
Además, me acabo de enterar de que dos montañeras han sido halladas sin vida en Queralbs, Fallecieron por hipotermia, al parecer, en la zona del Puigmal.
¡Lo siento de verdad!









